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June 04 OPINIONES DE UNA PAYASASoy escéptica, propensa a la melancolía , a la jaqueca, y a la monogamia, sin apasionamiento. Me aburre el ritual del cortejo, por conocido.La exhibición de plumas, por raidas y deterioradas.Me aburre en general todo lo humano, pero lo sobrenatural también me aburre ( entre otras cosas, porque no se muestra) Me ponen nerviosa los progres salva mundos, los católicos convictos, los magnates de todo pelaje,los que lo tienen todo claro,y los triunfadores que no perciben su propia ruina.Pero sobre todo los felices y satisfechos.Y los optimistas.Aunque también me dan alergia los agoreros.Ni los unos ni los otros aciertan. Pero lo que mas me preocupa de mi misma es que hasta éstos me son indiferentes, pasada la leve incomodidad (léase asco) que me provocan. Pienso que la gente no lee ( ni falta que le hace), que si lee, no se entera.Y que los pocos que se enteran de lo que leen, al poco tiempo lo olvidan. Sobre mi cabeza flota un vacio estelar de una dimensión medida en años luz; delante de mis narices una banalidad transformada en dinero, bajo mi culo se asienta la vulgaridad más atroz.Y pese a todo esto, no he conseguido mantener el tipo, sin resbalarme y caer aspirando el pedo hediondo de la ideología de la época. Todos los dias hago el más atroz de los ridiculos.Y lo peor de todo es que me importa poco. No creo en el futuro, ni vivo del pasado.Mi principal preocupación consiste en la siguiente hora, pese a que los innumerables liliputienses se obstinan en clavarme sus pequeños alfileritos ( que ellos creen afiladas dagas) inasequibles al desaliento, voluntariosos y cumplidores como imbéciles que son. June 03 QUERIDA MAYOTTEKanz , a 3 de junio de 2008 Eres una puta. Hace tiempo que quería decírtelo, sin que hicieras aspavientos ni se te salieran tus azules ojos de sus órbitas, tan primorosamente maquilladas. Siempre. No me parece justo que te marches de este mundo ignorando lo que eres, porque otros muchos te van a adular, hombres de paso por tu vida, que te exhibirán como un trofeo para luego dejarte olvidada en su vitrina. Desde que te has ido, he dudado mucho si ofrecerte mi eterna lealtad o un displicente desprecio. Me inclino ya por esto último, después de haber batallado largas madrugadas con mis recuerdos, que me torturan como las furias persiguen a Orestes. Nunca se transformaron en dulce melancolia, sino en un amargo licor con el que me enveneno poco a poco. Me acuerdo cuando me decías una madrugada en la que yo no había pegado ojo, revolviendo las sábanas a tu lado mientras tu roncabas (bueno, tú no roncas, solo respiras fuerte, mi amor) que me sustituirias “ en una semana, Mattías, en una semana encontraré a otro”, antes de que te marcharas a desayunar sin avisar. Nunca he merecido una sola explicación, en tantos años que dispusiste de mi alma y de mi cuerpo.Ni te dignaste a contarme una mentira para dormir tranquilo. Me abordaste cuando tu marido te dejó, me abandonaste cuando creiste que podrían pujar por ti mejores postores. Mattías está siempre ahí, serenamente instalado en su indolencia. Mattías te esperará siempre, siempre perdonará tus indelicadezas. Ese es Mattías. Pobre. Te fuiste a dar una vuelta por Kanz.Esa tarde te había llevado al faro, te
comiste un helado sentada de espaldas, sin dirigirle una sola mirada, ni al faro ni a mi. Era el
faro de Finis Terrae, más allá no había más que un abismo horrible.¿Qué has
esperado siempre? ¿Cuáles crees que son tus encantos, que yo no merezco? ¿No te
bastaba yo? No soy particularmente feo, yo diría que bien constituido, de
naturaleza atlética; y mi situación económica no es apretada, he sido siempre
gentil contigo, es más, he estado enamorado de ti siempre. Siempre me has
parecido una diosa,( aunque entendia que no lo eras) Tú te has empeñado en ensuciar el recuerdo, tu te obstinas en descender del pedestal. No soy yo quien se esfuerza, sino tu torpeza. Aun no has visto nada, tus cortinas son más tupidas que las que ocultan en mi casa el mundanal tráfago. Cuídate. Mattías Tadeusz Heffens. P.S ¿ Te acuerdas de Etê, nuestra común amiga? Pues ella también piensa que no sólo eres una puta, sino que tienes además el nombre de puta, o lo que es peor, de indumentaria de aerobic ( y además sudada) y de milagro no te llamas Coulotte, que hubiera sido más propio dado las zonas por las que se desenvuelven tus pensamientos. Con todo el cariño que soy capaz hacia tí.Mattías T. Heffens.
May 29 TRABALENGUAS FILOSOFICOSNADIE INTERESA NADA NADA INTERESA A NADIE NADIE A NADA INTERESA (Y SE CASAN, SON FELICES Y COMEN PERDICES) NADA NO INTERESA A NADIE (Y SE DIVORCIAN Y SE VAN A UN PISO DE ALQUILER) NADA Y NADIE NO INTERESAN Y ALGO Y ALGUIEN PROTESTAN CONTRA EL MAXIMALISMO DE NADA Y NADIE SE CREA UN INCIDENTE LINGÜISTICO-DIPLOMÁTICO NADA Y NADIE RETIRAN LA EMBAJADA DE ALGO Y ALGUIEN. May 24 LOS ULTIMOS DIAS DE CONSTANTINOPLAEn los últimos días de Constantinopla sucedieron presagios extraños en los que tanto sitiados como sitiadores creyeron ver signos de la providencia.Un vivo resplandor se instaló sobre la cúpula de Santa Sofía, que se podía ver desde muchos kilómetros de distancia.AL anochecer aparecían extrañas luminarias en los campos, distintas de las hogueras de los turcos.Mohamed II , un niñato impaciente y caprichoso, preparaba los detalles del asalto final.Ofreció una gran recompensa para el primer soldado que entrara en la Ciudad y tres días de saqueo libre para el ejército.Constantino, el pálido reflejo de aquel otro gran Constantino, reunió a los últimos defensores de la muralla para la postrera arenga.Les refirió las glorias pasadas del Imperio,les recordó que eran descendientes de los héroes de la Antiguedad y que tenían el sagrado deber de estar a la altura de sus antecesores ( aunque sólo fuera en la leyenda) Agradeció la ayuda de mercenarios italianos y catalanes.Evitó todo triunfalismo:Constantinopla estaba irremediablemente perdida si no mediaba un milagro.DIos guardaba silencio al respecto (ya se sabe que hasta Dios ha sido siempre políticamente correcto y no era cuestión de enemistarse con el nuevo dueño)
Cuando entraran los turcos en la ciudad, los bizantinos se refugiarían en la basílica de Santa Sofía, contaba la leyenda que Dios enviaría un arcángel con espada de fuego que bajaría del cielo para defender el templo cristiano.
Pero el arcángel llegó tarde, o no llegó.Corría el 29 de Mayo de 1453.
Mattías cerró el libro y sacó un recipiente donde embalsamado le aguardaba una oxythyrea funesta y se quedó dormido sobre la página que narraba el asalto final mientras contemplaba sus irisaciones color cobrizo y ese dédalo minusculo de manchas blancas sobre el lomo del insecto.
Sobre "La Toma de Constantinopla" quedaron algunas manchas de seborrea que nunca pudo limpiar.
May 13 LAS EVIDENCIAS QUE NO PROPORCIONA LA CONCIENCIAMattías Tadeusz Heffens había soñado aquella noche un sueño que no recordaba. Sólo el sabor ajado de su melancolía perduraba. Lo arrastró todo el día.De noche había tenido una iluminación esencial, de esas ideas que te visitan pocas veces en la vida.Pensó que la clarividencia es propia del estado de duermevela.La conciencia altera la percepción racional de las cosas. La conciencia es el terreno en el que se entrecruzan los sentimientos, prejuicios, y falacias que nos apartan de la evidencia.
Encendió la luz de la mesilla de noche para anotarla, pero no estaba el cuaderno de tapas azules con su elástico mugriento y su estilográfica, preciosa joya que atesoraba ya desde hacía tantos años. Firmaba con ella sólo determinados documentos, supersticioso: aquellos que iban a decidir algo importante en su vida.Para el resto, un Bic bastaba. Las cosas de la vida siempre están a la altura de un Bic, nunca de una gran estilográfica. La iluminación huyó como un espíritu cuando se disipó la penumbra. No hizo falta ni siquiera e Bic. Una lechuza golpeó esa misma tarde los cristales de su despacho, aturdida por la lluvia el animal lo miró largamente. Mientras miraba a los ojos del animal recordó el sueño. Había estado haciendo el amor con ella. Le pareció algo muy extraño, casi imposible. No , no era así: ella estaba con otro. Recordó vivamente cómo no le producía el más leve dolor, la más leve emoción, de ira, de despecho, de furia. Nada. Perplejidad ensombrecida por el letargo. Él que la había querido tanto, a la que había entregado tantos años de su vida y la vida de sus años. Al contrario,sintió alivio, podría enterrar de una vez ese fantasma que se resistía a retirarse a las sombras del olvido. Ella estaba con otro, personaje ufano y ridículo, que se frotaba las axilas con la toalla sin el menor pudor.El desde su despacho contemplaba la escena.Impasible, incapaz de encender la luz y acabar con el sueño. Deseando que no fuera un sueño y despertarse en realidad en aquel cuchitril triste de una ciudad sobre el Canal de la Mancha, bajo un cielo de una grisura sin matices, mientras miraba al cementerio y la cruz que presidia en la capilla de las ultimas oraciones.Despedidas de difuntos y vivos de esta vida. Cogió el Bic y anotó un teléfono de su larga lista de clientes,el dueño de una concurrida cafetería ( era finalmente él el que estaba con ella en la cama y luego en el baño mirándose el fondo de los ojos y frotándose la axila) y escribió: “ Querida Mayotte, siempre me sorprendió que fueras amante de un tipo tan gris y ordinario, tan frio banal y predecible como Mattias. Volverás de tu exilio, te esperaré casi todos los días a las cinco con una taza de té, de cacao o de café. Dispón de mi casa como quieras. No te preguntaré por qué vuelves” Metió la cuartilla en una carta y sacó del fondo del cajón una tira de sellos. Mientras tanto repetía en voz baja “ el mundo está lleno de psicópatas, es una suerte que sea tan zafio” ,llamó a su secretaria para que la enviara por correo urgente.A Mayotte, esa misma tarde. March 08 EN EL DESIERTO DE LO REALAquella tarde había conducido sin parar desde Poitiers hasta Bayonne. Escuchaba por la radio sobre las ráfagas de viento huracanado que azotaban la cornisa kanziana a la velocidad de 140 km/h. Se dijo, “es extraño que el viento lleve mi misma velocidad ¿ me alcanzará?”
Un radar despide su resplandor entre la bruma. Y luego vuelve todo al gris parduzco del silencio.
El vaivén del parabrisas mecía los pensamientos que iban desfilando en un carnaval lento, en un tiovivo desvaído que mostraba arriba y abajo unos y otros. Mil trescientos kilómetros habían caido.Mil trescientos kilómetros como mil trescientas losas sobre sus espaldas. Como un camino de ida al Hades, o de retorno, como una peregrinación de un infierno a otro.
La silueta de la bahía de San Sebastián aparece desde la circunvalación. Dos días bajo la lluvia atravesando interminables autovías.
Volvió a oir el mismo ulular del vendaval del día en que llegó a Kanz quince años atrás. Era entonces tan joven. No recordaba cómo había llegado hasta allí, pero recordaba lo que hubiera deseado olvidar. Cogió una hoja de un amarillo calendario y escribió en el “véndeme todavía una vez más, ya no me importa…”
Había huido mil trescientos kilómetros de la ingratitud y de la deslealtad. Pero las llevaba en el portamaletas. Se instalaron con comodidad en aquella casa vacía. Dispuestas como estaban a ser sus compañeras. Mattías Tadeusz Heffens fue incapaz en ese momento, a pesar de los enormes esfuerzos de concentración que hizo, de poner fecha a aquel instante en que la deslealtad, el descreimiento, la desidia penetraron en su piel invadiendo todos sus poros, entrando en su casa como una fría bruma de invierno, en forma de un mal inasible que enferma sus miembros y que ya no le abandonaría más.
Miró por la ventana el sol poniente desde esa casa vacía que olía a barniz. Pensó que tenía que borrar muchas líneas de su diario, tachar versos, o mejor palabras, de algunos poemas y escribirlos de nuevo. Enderezar renglones torcidos de la memoria, arrancar las páginas manchadas de lágrimas. Orientar el rumbo como si un rasero invisible hubiera reducido a la nada el pasado, como si en el horizonte se perfilara ese mismo desasosegante principio vacio. Como abandonar en un lejano planeta la nave que te ha transportado y adentrarse en un desierto azul metano.
Aquel primer signo que escribiera aquella tarde iba a connotar el universo entero February 07 EL MIEDO CIERRA LAS VENTANAS
-¿Mayotte?- dijo Mattias Tadeusz Heffens- ¿dónde está eso?
-Al lado de Madagascar –dijo ella.Es una colonia de ulttramar.
La idea commovió a Mattias hasta sentir un escalofrío justo en el elástico de los calcetines.
-¿Qué hay allí? Preguntó con displicencia.
-Agapornis y franceses, le respondió.
Acariciaba con los dedos las páginas de la prensa: chikungunya, una plaga de mosquitos andaba por esas tierras.
-Hay una plaga de chukunguiya
-No, de chikungunya,dijo ella.
-Pues nos vamos, da igual.
Recogió sus cajas de escarabajos e hizo el recorrido mental necesario – en unos breves segundos- para estar dispuesto a abandonar su raido sillón, a recoger sus dos trajes beige de verano y varios fajos de papelotes tachados que contenian algunos poco inspirados poemas, diluidos por lágrimas que virtió en su juventud, las taxonomías de las colecciones de coleópteros y el jabón de tocador.Pensó que en Mayotte no encontraría ese jabón.
-Vamos, dijo.
Pero ella ya se había ido.
Mirando a la ventana se percató del tiempo que había pasado.
February 02 HAY CAMINOS EN LA OSCURIDAD
“A veces dibujo los rostros de los otros " comentó un desconocido cliente dirigiéndose a Mattias "pero tras varias horas lanzo la hoja a la papelera. No reconozco más que la imagen de mí mismo. Nos pintamos en el otro, como aquel ojo que recrea su deseo ciego a la realidad”
Mattías Tadeutz Heffens estaba sentado al fondo de su escritorio. Contempló al dibujante “lo mismo pasa con el alma" dijo. "No vemos al otro, sólo reconocemos en él las debilidades que nos aquejan.Los más inclementes las critican.Yo las miro con piedad, porque son las mías”
Nieva, y todo enmudece. El vaho tras los cristales difumina los destellos del exterior, ese tiovivo de vanidades ya deslucidas por el paso del tiempo sobre nuestras vidas.
Alli, en ese momento creyó rememorar la caverna platónica, abrió su cajón y miró un escarabajo ciego, habitante del mundo subterraneo. Se dijo “ bajo Kanz hay ciento cincuenta kilómetros de oquedades cársticas, varios ríos atraviesan el subsuelo la ciudad y bullen de vida.A veces creo oirlos. Es extraño cómo conviven los universos paralelos”
Cansado se quedó dormido en su raido sillón.
December 28 OTRO NANORELATO.NUEVOS DEPORTES (SPOT)
MANTENGA su mente OBTUSA, ENGORDE su culo GORDO.
PRACTIQUE el buenismo BUENO.
(Sin acritud) EL DICCIONARIO QUE NO TENÍA "A"EL DICCIONARIO QUE NO TENÍA "A"
Dormía olvidado en una polvorienta estantería un viejo libro de filosofía al que un aburrido estudiante le arrancó en tiempos el primer capítulo vengándose con ello de un odio almacenado en frias tardes de invierno, en las interminables horas de tedio, de impotencia y de cólera que serenaba contemplando la ventana mientras el profesor de filosofía explicaba el “ motor inmóvil” de Aristóteles, el argumento ontológico de San Anselmo o un chascarrillo que nadie reía sobre la reliquia del brazo de Santo Tomás allá oculta en un vericueto de la Basílica de San Pedro en Roma.
Un ser que se prometió jamás desentrañar el significado de un sólo párrafo en su vida, y mientras ostentaba el botín de la secreta venganza contra la filosofía se prometió ir allá donde estuviera el dinero; que nunca confraternizaría con la sabiduría y aledaños. Juró además aprovecharse del mas débil y adular al poderoso en contra de toda aquella palabrería que proclamaban falsamente los tratados de ética.
No contento con eso mancilló con tinta china todas las “o” del diccionario: Spinoza lucía sórdido con un lamparón en el centro de su brillante nombre; Tomás de Aquino, Locke, todos ellos con la ignominiosa peca en la que se concretó su meditada venganza. Platón y Aristóteles. Sólo se salvaron Descartes ,Kant y Hegel.
Nada de esto le impidió obtener un título universitario en una de aquellas disciplinas prestigiadas en las que no has de escribir una sola linea en tu vida. Y realizar un master en una también prestigiada escuela de negocios – por el valor venal de la matrícula- donde aprendió, si cabe, a despreciar más aun la palabrería vana. Y ostentar un cargo para el que nunca fue necesario un asomo de ingenio, una sola idea novedosa, una frase bien construida fuera de las banales y consabidos sonidos que tranquilizan a los demás de que esa persona no se ha convertido en un orangután furioso, un hipopótamo en celo o mismamente el escarabajo de Gregorio Samsa.
Se hizo adulto, se casó con una mujer fea pero dócil, tuvo tres hijos e hizo todo lo que debe hacer un hombre normal en esta vida (que a la sazón son pocas y poco interesantes cosas) También hizo mucho dinero. Y despidió a la mujer madre de sus tres hijos para volver a tener otros dos hijos con otra de peor catadura que la anterior pero más guapa, si belleza se puede llamar a esa máscara de estulticia que hace ridículas y grotescas a la mayoría de las mujeres salvo a los ojos de sus encandilados compañeros que no ven en ellas más que el precio de su prestigio)
Y daba gracias a la vida por haber rehecho su hogar y mostraba a sus huéspedes las fotos de sus vástagos mientras hacía la vuelta del triunfo en su salón.
Mientras tanto en el instituro jubilaron al profesor de filosofía y nunca más se volvió a hablar de aquella disciplina. El maltrecho libro fue a parar a un rastrillo sórdido de periferia donde lo compró una mujer tan bella como culta que ganaba su vida con tareas varias y poco confesables.
-Curioso, se dijo, un diccionario sin “A” es como un año sin enero, una semana sin lunes.
Lo compró para adornar el salón donde recibía de tanto en tanto a clientes muy solventes que querían algo de conversación,además de lo que quieren ese tipo de clientes.
Cuando entró en su salón ese indivíduo, le pidió que le hablara de Kepler o de Tales, quizá de Nietzsche. Pero ella le habló de Hobbes, Erasmo y Maquiavelo.
El hombre, encolerizado, se marchó dando un portazo al comprobar que se había dejado la pluma (Montblanc) en su despacho. December 03 A QUIENES LAS MUSAS NOS ODIAN
DEL OLMO Y DEL PERAL
El peral le dijo al olmo Esto es el colmo Tú que haces ¿Cómo matas la espera? porque yo, al menos, doy peras.
El olmo dijo al peral No por mucho producir Amanece mas temprano, Enano. Si esperas A que yo dé mis peras, Te vas a aburrir.
EL peral y el olmo Liquidaron La sociedad comanditaria Una tarde solitaria En que el peral Se dijo Que ese olmo era un pijo. November 14 UNA TARDE DE MATTIAS TADEUSZ HEFFENSUNA TARDE DE MATTIAS TADEUSZ HEFFENS
Mattias Tadeusz Heffens estaba sentado una soleada tarde de noviembre frente a las vidrieras del desvencijado edificio donde trabajaba. Había comido un sándwich que penosamente se había preparado de madrugada para no coincidir con sus compañeros en la cafetería y evitar las charlas insustanciales que tanto le estresaban y que era incapaz de seguir cumpliendo las mínimas leyes de la cortesía.
En ese momento pensó en su amante, la única mujer a la que había amado. Hacia años que no tenía relación con mujer alguna. Es más, había aprendido a desinteresarse por completo del mundo femenino. Pero viendo esos rayos de sol oblicuos atravesar las nubes pensó en ella con compasión y con tristeza.
No había recibido otra cosa de la gente que incomodidad y molestia. Y su amante no era una excepción. Suspiró sorprendido al recordar cómo podía haber estado enamorado de ella. Sobre todo por su vulgaridad, que en ningún momento se molestó en disimular, ni siquiera en las horas doradas de su relación.Pero nada le dolía tanto como constatar su insustancialidad, repasar algunos de los comentarios y gestos que en tiempos le parecieron hermosos y ahora se habían vaciado de brillo, y amarilleaban como viejas fotografías. "Has empezado a palidecer como una vieja fotografía", dirigió su frase a la ventana como si su amada pudiera en algún momento, en algún lugar eschucharlos.
Plácidamete, observando ese rayo de sol, un sol de brujas pálido y fantasmal, se repitió que no cabe esperar otra cosa de los demás que molestias , “el mundo no es amigo mío, ni yo soy amigo del mundo.El amor no es más que ayuno y preocupación.”
Suspiró y se encerró en su despacho. En uno de los bolsillos llevaba un necrófago " necrobia violacea" que habia encontrado en la carroña de un cerdo pocos dias antes.
Se dijo “ a todo cerdo le llega su San Martín”.Depositó el escarabajo en el cajón junto a algunos expedientes que aun tenia pendientes y se concentró en su trabajo hasta bien entrada la noche.
Mirando el cielo limpio de después del crepúsculo, murmuró “ molestias, sólo molestias” Se metió en el coche y anduvo errante unos kilómetros en la noche hasta que se detuvo frente a Columbian Carbon, dos grandes chimeneas escupian un vaho resplandecientemente bello sobre la noche. Un avión pasó en ese momento describiendo una elipse antes de tomar tierra.
Es hermoso, muy hermoso.Se dijo.
November 05 EL SOSPECHOSO (II)Mattias Tadeusz Heffens había llegado esa fría mañana a su despacho con diez minutos de antelación. Decidió ordenar la correspondencia. Iba a tirar ese sobre de Adarve Abogados a la papelera sin abrirlo. Pero lo abrió. Leyó descuidadamente suponiendo que era una estrategia comercial. Una reclamación de cantidad.Una entidad bancaria, Citibank, que nunca había pisado, justificaba documentalmente el impago de un préstamo que él en persona había solicitado.
Miró las estanterías de su despacho, allí estaba “El Proceso” de Kafka, recordó el último momento en que lo había cogido, cuando fue acusado de estafa y recogió la citación penal para un juicio que tras no pocos sinsabores ganaría. Absuelto y todo, nunca dejó de ser sospechoso de ser amante del dinero ajeno. Y eso le hizo más huraño y misántropo si cabe, abstraido como estaba gran parte de su tiempo en su colección de coleópteros.No le podía pasar a él, pensó en voz alta, arrugó la carta y la tiró.Abrió el segundo cajón de la mesa donde tenía su reciente vitrina que aun andaba preparando. -Al menos estos escarabajos, se dijo, hacen geometría con la mierda.
Se dijo, mirando de nuevo “El proceso” de Kafka que era imposible que a él le sucediera lo mismo. Levantó el teléfono y marcó las cifras del deleznable papelote; al otro lado sonó una voz femenina desagradable e impaciente. Quiso informarse de qué incumplimiento se trataba. La única información que recibió es que ya se había iniciado un proceso monitorio contra él.
Una humeda y metálica mañana de Diciembre recibió la citación a juicio. Aún no sabía qué vínculo le unió en el pasado con Citibank y a qué obedecía esa deuda que ya ascendía a más del triple.
Volvió a mirar “El Proceso” y se dijo, bueno, por una reclamación civil no iré a la carcel.Presentaré oposición.
Un luminoso mediodia de febrero llegó la policia judicial al despacho de Heffens. Traia una orden de detención. El pidió unos minutos, se lavó la cara y las manos y metió “El Proceso” en su maletín.
-¿Puedo llevarme mi colección de pelotas de excrementos a la cárcel? – preguntó.
Los funcionarios, escandalizados, tuvieron en ese momento la convicción de que se encontraban ante un estafador, moroso y asesino en potencia. October 06 DISTRITO 20, ANTOFAGASTADISTRITO 20 DE ANTOFAGASTA
Obdulia Arrate Lamalfa vivía en el distrito 20 de Antofagasta. Iba a clases nocturnas para ser enfermera.Esa tarde regresaba a casa con su libro de inglés bajo el brazo y la compra con la cena de sus hijas.
Abre la cancela del inmueble,llega a la cocina, mete los zapatos en la nevera y pone el libro de inglés con un poco de comino en la sartén.Prepara la albahaca para el pesto.No hay espaguetti..Coloca las pechugas de pollo en las estanterías ordenadamente, y hace los ejercicios de listening con los boniatos que llevaba para asar.
Dijo a sus dos hijas que iba a sacar al perro,Scotex, a hacer pis.Se apostó en una farola, se quitó las bragas alzó una pierna y meó.Scotex volvió a casa solo tras esperarla un buen rato en la empinada calle del distrito 20 de Antofagasta.
Obdulia era muy fea, antipática, mal encarada y madre soltera.Algún borracho la preñó en una noche de cogorza casi letal. Años después la volvió a preñar otro. Nadie más se logró interesar por ella excepto los dos preñadores en el momento de preñarla y ni siquiera pusieron demasiado interés, todo hay que decirlo.
Al dia siguiente, se levantó sorprendida,se afeitó, tomó el desayuno, preparó el cuaderno de listening con mantequilla, sacó los zapatos de la nevera, ató a las niñas con el cable del teléfono ( vió que daba mucho de sí), llamó a los bomberos y prendió fuego a la casa de su vecino del distrito 20 de Antofagasta antes de ir al trabajo.
Cuando salió del trabajo la esperaban unos señores que la metieron en una limousine algo incómoda.Y que se interesaron como nadie lo habia hecho antes por ella y su vida. Ahora está alojada en un cómodo hotel - de pocas estrellas- con un recepcionista un tanto lunático y otras huéspedes maleducadas.
September 29 EL SOSPECHOSOEL SOSPECHOSO
Mattias Tadeusz Heffens era una persona sospechosa. Había nacido sospechoso. Desde la cuna, sus familiares no le prodigaron los arrumacos habituales para cualquier morcillita sonrosada recién nacida. Ya era inquietante incluso con los pañales puestos; tan sereno, ni un solo llanto, ni un balbuceo.
Pero en nada fue un niño maltratado. Era sólo un niño correcto, demasiado correcto. Incluso guapo, demasiado guapo.
El primer dia de escuela lo tuvo claro, allí arrojado a esa jauría de niños de una crueldad refinada, decidió dedicarse a la lectura y a la observación del prójimo. Se hizo entomólogo y guardaba en sus cajones pequeños insectos, colecciones de irisados escarabajos, que le fascinaban.
Se ganaba la vida en un sucio y oscuro despacho llevando la contabilidad de una gran tienda de ultramarinos de su barrio. Allí, a la luz de una bombilla, observando una ventana que daba a un patio de luces lleno de chorretones de grasa lamidos por la humedad de las lluvias iba consumiendo su vida sin demasiada compasión por sí mismo. Escuchando los rumores y las risotadas de la tienda que bullía de vida. A él no le importaba.
Mattias Tadeusz Heffens era un hombre pacífico, distante, pero sereno, A pesar de su aspecto inquietante, que nadie pudo expresar en palabras de qué se trataba en concreto, mostraba una calidez y cordialidad no fingidas cuando alguien se acercaba y le proporcionaba una conversación adecuada. Pero todo el mundo pensaba que llevaba una vida secreta. Los viajes, esos largos encierros, su soledad…
El Sr. Heffens sólo habia nacido con una inteligencia unos grados superior al resto. Y eso le hacía peculiarmente odioso. Se podría decir incluso que era un bello ejemplar, típico de centroeuropa. Con sus azules ojos, ocultos tras unas gafas, saludaba sin mover un solo músculo con una sonrisa perfectamente dibujada en su rostro, que no daba la mínima alternativa a una aproximación y con un movimiento absolutamente elegante.
Era soltero, ninguna mujer decidió tener la confianza en él para hacerle padre. Las pocas mujeres con las que tuvo relación dieron en pensar que serían traicionadas, y antes de que llegara ese momento, le abandonaron sin mayores explicaciones para casarse con otro individuo algo más feo y bastante más mediocre. Tadeusz no lo sentía en exceso. A veces al ver una niña colgada del brazo de su padre se hacía una breve pregunta ¿su hija hubiera sido así? Pero en seguida su pensamiento saltaba a otro asunto.
Salia a dar largos paseos por la ribera del rio. Se detenia en los puentes, asombrado de que existiera ese concepto. Un puente que une dos orillas, que de otra forma hubieran sido mundos inaccesibles, y se encerraba luego en casa, encendía la chimenea y seguia con la catalogación, búsqueda y descripción de sus escarabajos.
Tadeuz pintaba, escribía cartas de amor como ejercicio literario, dibujaba en un cuaderno y reproducía con una fidelidad prusiana los colores de sus coleopteros. A veces dibujaba las pelotitas de excrementos, universo que él encontraba fascinante.
Un buen día Tadeusz supo que era vigilado por la policía, que habían pinchado su teléfono. Que un agente secreto le seguía en sus periódicos viajes – cuando salía a buscar algún nuevo ejemplar, podía hacer miles de kilómetros por ello.
Era ya muy viejo cuando lo supo, y el dato le llenó de asombro.
Era tan sospechoso… |
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